Bienestar Universitario

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Programa de Políticas de Bienestar Universitario

Tomando como escenario de la actual reivindicación de derechos el proceso de recuperación del Estado que se viene desarrollando desde el año 2003, se vuelve inteligible el fuerte acento puesto en la generación de políticas educativas, que se erigen como uno de los pilares centrales de un proyecto que entiende que disminuir la brecha educativa entre sectores más y menos favorecidos, no sólo redundará en el desarrollo y mejora personal de los individuos, sino que simultáneamente permitirá ampliar las bases sociales de un país que apuesta al crecimiento interno con inclusión. Asumiendo esta perspectiva como punto de partida, desde la Subsecretaría de Gestión y Coordinación de Políticas Universitarias, pensamos las Políticas de Bienestar como como un ámbito transversal de promoción de la continuidad y finalización de los estudios superiores. En esa dirección, el Programa de Políticas de Bienestar Universitario, tiene como objetivo prioritario lograr las mejores y más óptimas condiciones para garantizar el ingreso, permanencia y graduación de quienes deseen iniciar una carrera universitaria de grado.
Considerando que las distintas problemáticas que se presentan en el desenvolvimiento de la vida académica nunca responden a fenómenos aislados, sino que obedecen a contextos históricos, construcciones colectivas y realidades sociales y culturales compartidas, este Programa orienta sus acciones hacia la promoción de espacios de interlocución e intercambio de experiencias entre los distintos actores que conforman la comunidad educativa universitaria, habilitando el diálogo y la construcción de canales para la expresión de las distintas demandas que surgen de la vida académica y que hacen a las posibilidades de concretar con éxito una carrera de grado. Lejos de limitarse exclusivamente a atender la cuestión de los condicionantes socioeconómicos, las líneas de trabajo diseñadas se orientan a promover la formación integral y de calidad del estudiante, fortaleciendo su capacidad de asociar el estudio con su proyecto de vida, e integrando este proyecto personal con el proyecto colectivo de desarrollo del país.
Teniendo en mente el rol que tuvo la universidad en décadas pasadas como potencial motor de ascenso social para amplios sectores de la ciudadanía, las áreas de Bienestar se vuelven decisivas para democratizar prioridades y ponderar con criterios de ecuanimidad aquellos campos de intervención que requieran mayor atención con vistas a promover aquella dimensión de la educación superior anclada en la meta de democratizar el conocimiento y la formación, aunque también para integrar efectivamente a la universidad con aquellas problemáticas de los territorios en los que está inserta.
Hace aproximadamente una década, las políticas educativas del Estado Nacional han iniciado un proceso de apertura de las universidades hacia sectores que antes habían sido excluidos de las mismas. En ese sentido, uno de los objetivos centrales de la política educativa nacional en materia de educación superior debe ser garantizar el acceso a la Universidad a cada vez mayores sectores de la ciudadanía, brindando una formación de calidad, aunque sin perder de vista qué tipo de profesionales queremos formar: un sujeto comprometido con su realidad social, que es interpelado por el momento que le toca vivir, pero que además no deslinda su formación profesional de su responsabilidad en la edificación –siempre colectiva- del presente de su sociedad. Para lograr estas metas es necesario generar no sólo formas de acompañamiento que sigan de cerca los trayectos educativos de los alumnos en el nivel superior, sino también fomentar la producción de vínculos socio-afectivos al interior de toda la comunidad educativa, que los comprometan social y subjetivamente en un proyecto colectivo del que se sientan parte.

 

Desde la perspectiva que aquí asumimos el Bienestar Universitario debe conceptualizarse como un ámbito transversal de promoción de la continuidad y finalización de los estudios superiores, en el que deben conjugarse distintas estrategias para que el tránsito por la Universidad sea lo menos disruptivo posible del estilo de vida, de los lazos sociales, de las formas de sociabilidad y de los modos de interpretar el mundo e intervenir en él que portan los alumnos que asisten a nuestras Universidades. En esa dirección, hemos diseñado distintas líneas de acción que vienen siendo trabajadas en forma sostenida y que, desde una mirada integradora, incluyen los avances alcanzados en los últimos tiempos en materia de derechos políticos, sociales y culturales; todos estos, aspectos inescindibles del bienestar estudiantil, que deben ser considerados y tenidos en cuenta a la hora de elaborar programas de acción e intervenciones estratégicas, asumiendo como horizonte colectivo la construcción de una sociedad cada vez más inclusiva, solidaria y democrática.

 

Líneas de Acción del Programa:

  • Promoción del Deporte Universitario
  • Discapacidad
  • Identidad de Género
  • Pueblos Originarios y Educación Superior
  • Becas Nacionales
  • Acciones Complementarias para Becarios
  • Comedores y Residencias Universitarias
  • Universidad y territorio